Antes de que compre una casa es importante efectuar una inspección completa llevada a cabo por un inspector de casas calificado. Usted pensará que ha encontrado la casa que busca con base en la información proporcionada por el vendedor, la vista de la casa y su ubicación. Puede pensar que está pagando un precio justo por esta pieza de bien raíz. Sin embargo, si la inspección de la casa revela un problema costoso que requerirá mucho trabajo para solucionarlo, ¿todavía sentiría lo mismo acerca de esa casa?

Casi cada inspección de una casa se lleva a cabo en la misma forma que una casa nueva, reportando algunos problemas que necesitan arreglarse o sugerencias para mejorar la propiedad. Dicho lo anterior, no todo lo que se reporta en la inspección de una casa es de gran importancia. Algunas cosas, tales como por ejemplo una cerradura descompuesta, pueden ser arregladas con unos pocos dólares y sin mucho esfuerzo.

Dado que casi todo reporte de una inspección sobre propiedades que han tenido dueño contiene algún problema, la cláusula de contingencia en la mayoría de las ofertas de compra de bienes raíces solamente permite al comprador cancelar el contrato si existe un problema sustancial o de significación que haya revelado la inspección.

Qué constituye un problema sustancial o de significación, variará dependiendo de la propiedad. Los compradores y los vendedores deben considerar el costo de la reparación en relación con el precio de compra de la casa. En muchos casos las siguientes clases de problemas pueden ser sustanciales o de significación:

  • Elementos Estructurales de la Casa: si el techo necesita reparación, los cimientos están defectuosos o la estructura no es buena, entonces probablemente serán un problema cuyo arreglo será costoso. Esto puede incluir problemas de agua, como agua en el sótano que se acumula cuando llueve.
  • Sistema de Plomería: Si existe un problema complicado del sistema de plomería, ello puede ser costoso y difícil de reparación. Sin embargo, si el problema se limita a una área pequeña, tal como un fregadero, entonces no será un problema de significación.
  • Sistema Eléctrico: como en el caso de la plomería, si hay un problema sistémico en la electricidad, entonces será de significación. Si, por ejemplo, el sistema de cableado no está codificado, entonces será un problema de seguridad que puede ser costoso de arreglar.
  • Sistema de Calefacción y de Hornos: un problema con el sistema de calefacción o con el horno, también es un asunto de seguridad que puede ser difícil de arreglar.
  • Asbesto: esta no constituye una parte típica de la inspección de la casa, pero el asbesto puede estar presente en la casa, entonces el comprador en potencia debe contratar a un inspector en asbesto para determinar la presencia de esta sustancia. Puede ser peligroso aspirar asbesto pues puede dar como resultado graves problemas de salud como  mesothelioma. Su eliminación puede ser costosa.
  • Pintura de Plomo: la pintura de plomo, como el asbesto, típicamente no forma parte de la inspección de una casa, pero puede estar presente en casas construidas antes de 1978. Es importante que su casa sea probada por lo que toca a la pintura de plomo y que toda la que exista sea removida del edificio, especialmente si van a vivir en ella niños pequeños o embarazadas.

Otros aspectos como los problemas con los artefactos individuales y cosméticos, tales como tapetes manchados o empapelado de las paredes rotos, usualmente son insignificantes y no causan el rechazo de una oferta de compra de un bien raíz.

Antes de cancelar una oferta de compra debido a un problema descubierto durante la inspección de una casa, típicamente el comprador en potencia debe compartir el informe de la inspección con el vendedor  para darle oportunidad de arreglar el problema o negociar una solución con el comprador. Una vez que el vendedor conozca el problema, entonces éste usualmente está obligado a divulgar el problema a otros posibles compradores. En consecuencia, muchas veces es para los mejores intereses del vendedor cubrir el costo de las reparaciones o negociar con el comprador, en lugar de dejar que éste se retire del acuerdo de comprar la casa.